No sólo los ingenieros, integradores y directores de proyectos utilizan los protocolos de comunicación industrial. Aunque suene extraño, hasta los niños pueden emplearlos, aunque no sean conscientes de ello.

 

Veamos algunos ejemplos de aplicación de estos idiomas universales que hacen posible la comunicación y el entendimiento entre máquinas, sistemas y softwares involucrados en los proyectos de automatización industrial.

 

  • Clave Morse: Desde 1830 era algo que ya se venía gestando a cargo del inventor estadounidense, Samuel Morse, quien creó el primer protocolo moderno para transmisión de información, conocido como clave Morse. Este consistía en señales eléctricas que representaban el abecedario y eran enviadas por cableado, vía telégrafo. Fue muy utilizado en las guerras de la época para distraer o confundir al adversario a través de variaciones o codificaciones que se le incorporaban.

 

  • Pronóstico del tiempo: Si no existieran los protocolos de comunicación industrial, no podríamos transmitir información de un sistema a otro. O sea, ni siquiera se podría conocer el pronóstico del tiempo, dado que el Servicio Meteorológico no tendría cómo recibir información de sus estaciones de medición del clima, ubicadas en medio del 0céano.

 

  • Sitios web: Tampoco podríamos hacer búsquedas en Internet. El TCP o HTTP (Hypertext Transfer Protocol) que leemos o escuchamos frecuentemente es lo que permite que nuestro navegador pueda comunicarse con los servidores de las páginas web, ubicados en cualquier parte del mundo.

 

  • Planta de energía: En la industria, los protocolos facilitan la interoperabilidad real entre los sistemas. Si yo gestiono una planta de energía necesito tener información no solo de la turbina, sino también de la subestación, el caudal del río, el nivel del embalse, la presión atmosférica, entre otros datos. Cada uno de estos elementos debe ser capaz de comunicarse a los sistemas SCADAS y de supervisión, reportes, dashboards, entre otros.

 

  • Juguetes: Pero, ¿por qué decíamos, en un principio, que hasta los niños usan protocolos de comunicación? La respuesta la encontramos en un simple pero divertido juguete como un carro a control remoto. El auto contiene un motor accionado por un microchip que recibe una señal desde el control remoto, el cual, a su vez, tiene un transmisor de radio frecuencia. Cuando el niño le da al botón de girar o acelerar lo que está haciendo es enviar una señal o impulso eléctrico al receptor de radiofrecuencia del microchip que se encarga de accionar el motor del carro.

 

Suena complicado en la teoría, pero en la práctica funciona de manera simple. Como vemos, un protocolo de comunicación consiste en cualquier mecanismo utilizado para comunicar dispositivos, desde lo más sencillo, hasta lo más complejo.

 

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